Cada vez que visito una ciudad por primera vez se me hace un mundo saber por donde empezar a explorarlo. Me gusta observar las calles y la gente mientras paseo, me gusta perderme y descubrir locales y plazas según voy andando. Creo que el arte nos ayuda a conectar con la gente y con la cultura, por eso cuando veo una obra por la calle me impresiona y me causa admiración.

No soy mucho de planificar, ni de buscar por internet cada detalle de la ciudad. Aunque si que investigo cuando tengo algún interés en concreto. Muchas veces me he culpabilizado por no esforzarme en sacar todo el provecho de internet. Aunque a veces hay tanta información que uno acaba saturado. Que bonito es dejarse llevar y dejarse impresionar por la casualidad o el azar?

La calle es un escenario mas, es un espacio que no solo sirve para poner tiendas y kioscos. Agradezco muchísimo que se expongan esculturas y graffitis en las calles, que la gente traiga el arte a todo el publico de una forma gratuita o subvencionada por el dinero publico. Porque indudablemente, el arte une a la gente y como decía la película ‘Noviembre’: El arte es un arma cargada de futuro.

El arte unifica y a la vez diversifica. El arte expresa lo que el artista necesita decir o soltar. Inspira a los espectadores para que puedan sentir cosas, aprender, reflexionar e incluso crear sus propias obras a partir de lo que han visto. El arte sale del corazón, de los sueños o de algún sitio de dentro de nosotros que siente la necesidad de crear. Muchos artistas escriben sobre sus fuentes de inspiración, por ejemplo, El libro de mis sueños de Federico Fellini. Una vez empiezas a entender el arte, este empieza a removerte por dentro y a contestar muchas de tus preguntas.

El poder del arte es indudable y escribir sobre esto es necesario, porque muchas veces se da por hecho y se olvida. Hay tanto arte y tantos artistas que por fin se les esta empezando a hacer caso. Por fin, vemos arte en las calles, en los cafes, en museos y espacios que exponen miles y miles de obras de diversos artistas. No importando la nacionalidad ni el nivel adquisitivo ni el estatus.

Quiero creer que nos encontramos en un momento único en el que gracias a mucho esfuerzo se esta haciendo más fácil llevar el arte al publico, ese arte tan necesario y tan libre en forma y sentimiento. Los artistas mas que reconocimiento, lo que necesitan es ver que hay alguien en el otro lado que les escucha y les entiende, comparta o no su idea o sentimiento. Y vomitar… y soltar la carga… y así, renovarse… evolucionar masticando y entendiendo mejor este mundo tan brillante y tan oscuro al mismo tiempo.